Método ABCDE para la detección del melanoma

Debido a que la mayoría de los melanomas surgen en áreas de la piel que pueden examinarse fácilmente, la detección precoz y el tratamiento inmediato son dos de los factores más importantes para el éxito. La mayoría de los dermatólogos pueden diagnosticar con precisión el melanoma en el 80-90 por ciento de los casos.

Método ABCDE para la detección del melanoma

La presentación clínica (cómo se ve el crecimiento) y la historia del paciente acerca el crecimiento de un nuevo lunar o el cambio de uno ya existente, levanta sospechas de melanoma. En estos casos, se realiza una biopsia (muestra pequeña de piel) para la evaluación bajo un microscopio por un dermatólogo (es decir, un experto en el examen y el diagnóstico de enfermedades de la piel).

La Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda el método ABCDE para evaluar las características de las lesiones de la piel para detectar el melanoma. Este método consiste en lo siguiente:

  • A de Asimetría: ¿Las dos mitades de la lesión se asemejan o son diferentes?. Traza mentalmente una línea en el medio, ¿crearía dos mitades complementarias?. Si trazas mentalmente una línea a través del lunar o mancha y las dos mitades no coinciden, tendrías que pedir cita con un especialista.
  • B de Bordes: ¿Los bordes de la lesión son irregulares o están mal definidos?. Si los bordes de tu lunar o mancha son irregulares, con formas onduladas, desiguales y claramente definidos contra la piel circundante, tendrías que visitar a un especialista para que te revise dicha mancha. Los bordes de un melanoma en las primeras etapas tienden a ser desiguales, pueden ser festoneados o con muescas.
  • C de Color: ¿El color de la lesión varía de una zona a otra?. Puede haber un desigualdad de color del marrón claro al negro en un mismo lunar o mancha. Tener una variedad de colores es otra señal de advertencia. El lunar podría ser de una serie de diferentes tonos de marrón o negro, aunque también podría llegar a ser de color rojo, azul o de otro color.
  • D de Diámetro: ¿Es la lesión del tamaño de una goma de lápiz o más grande?. Los melanomas generalmente son más grandes en diámetro que el tamaño de una goma de borrar de un lápiz (6 mm), pero a veces pueden ser más pequeños cuando se detectan en las etapas tempranas.
  • E de Evolución: ¿La lesión se ve diferente de otras lesiones en la piel? ¿Ha cambiado de color, forma o tamaño?. Cualquier cambio en el tamaño, forma, color, elevación u otro rasgo, o cualquier nuevo síntoma, como sangrado, picazón o costra, son puntos de peligro. La rápida evolución de tamaño (ancho), color o grosor son señales claras que debes ir a visitar a un especialista en la piel.

Los lunares de una sola persona a menudo son similares en apariencia. Se ven más o menos iguales con la misma forma, el color y el grosor. Una nueva lesión pigmentada puede considerarse sospechosa si se diferencia en apariencia de los otros lunares. Esto se conoce como el "patito feo".

Los auto-exámenes regulares, así como los periódicos exámenes exhaustivos por parte de un dermatólogo, pueden ayudar en el diagnóstico precoz. Muchos expertos recomiendan una autoexploración mensual, especialmente en pacientes de alto riesgo (por ejemplo, los que tienen antecedentes de cáncer de piel). El autoexamen de la piel consiste en lo siguiente:

  • Un examen de la piel en una habitación luminosa, con un espejo de cuerpo entero. Se puede utilizar un espejo de mano para ayudarte a ver la piel de la espalda y los costados del cuerpo, incluyendo las axilas, la parte posterior de las piernas y los pies, entre los glúteos, la zona genital, las plantas de los pies, los espacios entre los dedos de los pies y el cuero cabelludo. Se puede utilizar un secador de pelo para mover el pelo de modo que el cuero cabelludo pueda ser visto.
  • Ten en cuenta la ubicación, tamaño, forma, número y color de todos los lunares, marcas de nacimiento, cicatrices y manchas familiares.
  • Informa acerca de cualquier cambio en alguno de ellos o hechos inusuales, como una llaga que no sana o un lunar que ha crecido o cambiado de color, a un médico tan pronto como sea posible.

La microscopía epiluminiscente (ELM) es una prueba diagnóstica que se puede utilizar para ayudar a hacer un diagnóstico. En esta prueba, el médico utiliza un dispositivo de mano llamado dermatoscopio para examinar la lesión. Se utilizan ciertos criterios de diagnóstico para ayudar a determinar si la lesión es benigna o maligna.

Melanoma ABCDE

Los procedimientos de diagnóstico más recientes involucran imágenes por ordenador, láseres y otros dispositivos. En dermatoscopia, el dermatólogo utiliza un dispositivo manual denominado dermatoscopio para visualizar el pigmento en la piel. Esta prueba se puede utilizar para mejorar las características de las lesiones de la piel y diagnosticar el melanoma.

En algunos casos, los ganglios linfáticos cercanos se ponen a prueba para determinar si las células cancerosas se han diseminado. En este procedimiento, llamado biopsia del ganglio centinela, se inyecta un colorante en la localización tumoral, éste eventualmente viaja a los ganglios linfáticos más cercanos y los tiñe. El ganglio linfático teñido se extrae y se examina bajo un microscopio para detectar las células del melanoma para ayudar a determinar la etapa de la enfermedad.

La biopsia del ganglio linfático centinela para el diágnostico del melanoma sigue siendo algo experimental. Algunos sostienen que esto ayuda a eliminar las células tumorales antes de que tengan la oportunidad de propagarse a sitios más lejanos, y otros afirman que la migración de las células tumorales pueden evitar estos ganglios linfáticos y que por lo tanto, el procedimiento no es necesario. Los ganglios linfáticos también pueden aumentar la capacidad del sistema inmunológico para combatir el cáncer y su eliminación, podría reducir esta capacidad.