Melanoma rectal

Cuando un tipo raro de melanoma afecta al ano y / o recto se conoce como melanoma anorrectal. El melanoma es un cáncer que se desarrolla a partir de células llamadas melanocitos. Los melanocitos producen la melanina, que es la responsable de darle color a nuestra piel. Estas células se encuentran en muchos lugares de nuestro cuerpo, incluyendo la piel, el cabello y el revestimiento de los órganos internos, como el ano y el recto.

Melanoma rectal

El área anorrectal es el tercer sitio más común para el melanoma, después de la piel y los ojos. Sin embargo, sigue siendo una forma rara de cáncer; que constituye menos del uno por ciento (1%) de todos los melanomas y entre un 1 y un 2% de todos los cánceres de ano-rectales. El melanoma anorrectal puede ocurrir en varios lugares. Estos incluyen el recto, el canal anal (la unión entre el ano y el recto) y el ano. La mayoría de las personas con melanoma anorrectal se encuentran en edades comprendidas entre 60 y 80 años y también es más común en las mujeres.

Causas del melanoma anorrectal

Este es un raro tipo de tumor y, como para muchos otros tipos de cáncer, se desconoce la causa exacta. Sabemos que la exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol (ya sea del sol o las camas solares) aumenta el riesgo de desarrollar un melanoma en la piel.

Sin embargo, no parece haber un vínculo entre la exposición a los rayos UV y el desarrollo del melanoma anorrectal.

Signos y síntomas del melanoma anorrectal

Un número de estos cánceres carecen de la coloración oscura normal asociada con los melanomas y se conocen como melanomas amelanóticos. Esto puede hacer que sean más difíciles de diagnosticar. A menudo, la gente que los padece, se trata inicialmente para las hemorroides. Los síntomas incluyen dolor, sangrado rectal, cambios en el hábito intestinal (diarrea o estreñimiento), hemorroides, secreción mucosa, cansancio y pérdida de peso. Todos estos síntomas también pueden ser causados por muchas otras condiciones intestinales.

Cómo se diagnostica el melanoma anorrectal

Por lo general, se empieza yendo al médico de cabecera (médico de familia) para que te examine el ano y el recto.

Si tu médico de cabecera piensa que los síntomas podrían ser causados por el cáncer, o si no está seguro de cuál es el problema, te remitirá a un especialista del hospital. En el hospital, el médico te preguntará acerca de tu historial médico antes de hacerte un examen físico. Esto incluirá un examen rectal. Para ello, el médico colocará un dedo enguantado en el ano para detectar bultos o hinchazones. Este examen puede ser un poco incómodo, pero no es doloroso. El médico también comprobará si los ganglios linfáticos de la ingle se han agrandado. A continuación, puedes tener que someterte a algunos de los siguientes exámenes:

Biopsia

Se toma una pequeña muestra de tejido de la zona sospechosa para examinarla bajo un microscopio. Esto se puede hacerse con anestesia local, por lo que el área está adormecida.

TC (tomografía computarizada) de exploración

La TC toma una serie de radiografías que se acumulan en una imagen tridimensional que muestra el interior del cuerpo. Este examen es indoloro y dura 10-30 minutos. Se puede utilizar para ver si el cáncer se ha diseminado a otras áreas del cuerpo, como el hígado, los pulmones o el cerebro. Las tomografías computarizadas usan una pequeña cantidad de radiación, que es muy poco probable que te cause daños. El médico te pedirá que no comas ni bebas nada durante al menos cuatro horas antes de la exploración.

Te pueden dar una bebida o ponerte una inyección con un colorante, que permite que determinadas zonas se vean con más claridad. Esto puede hacer que sientas calor por todas las partes de tu cuerpo durante unos minutos. Si eres alérgico al yodo o si tienes asma, podrías tener una reacción más grave a la inyección, por lo que es importante comentarlo con tu médico de antemano.

IRM (imágenes por resonancia magnética) de exploración

Esta prueba es similar a una tomografía computarizada, pero utiliza el magnetismo en lugar de rayos X para construir una imagen detallada de las áreas del cuerpo. Antes de la exploración te pueden pedir que rellenes y firmes una lista de verificación. Esto es para asegurarse de que es seguro para ti hacerte una resonancia magnética.

Antes de someterte a la exploración, te pedirán que se quites las pertenencias de metal, incluyendo joyas. A algunas personas se les pone una inyección de medio de contraste en una vena del brazo. Esto puede ayudar a que las imágenes de la exploración se destaquen más claramente. Durante la prueba, tienes que estar muy quieto en el interior de un cilindro largo (tubo) durante unos 30 minutos. Es indoloro, pero puede ser un poco incómodo, y algunas personas sienten claustrofobia durante la exploración. También es ruidoso, pero te darán tapones para los oídos o auriculares.

Análisis de sangre

Las muestras de sangre se pueden tomar para comprobar tu salud en general, el número de células en la sangre (hemograma) y ver cómo te funcionan los riñones y el hígado.

Tratamiento del melanoma anorrectal

El tratamiento para el melanoma anorrectal se puede dar en una unidad de especialistas del melanoma. Se utilizan varios tratamientos para el melanoma anorrectal, dependiendo del tamaño y la posición del tumor, y otros factores tales como tu estado general de salud y forma física.

El objetivo del tratamiento es por lo general eliminar la totalidad o la mayor cantidad posible de cáncer. También se puede administrar para tratar de destruir las células cancerosas restantes y reducir la posibilidad de que el cáncer regrese. El tratamiento también se puede dar para aliviar los síntomas cuando el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Cirugía

Hay dos tipos principales de cirugía que se llevan a cabo:

  • Escisión local amplia: Puede ser utilizada para tumores pequeños situados en el exterior del ano. Esta operación elimina el área que contiene las células de cáncer y una pequeña zona (margen) de tejido de aspecto normal alrededor de todo el tumor. Esto reduce la posibilidad de que hayan quedado atrás células cancerosa. El esfínter anal (el músculo de la pared del canal anal) no suele verse afectado, por lo que la mayoría de personas todavía son capaces de mover sus intestinos normalmente, por lo que evita la necesidad de una colostomía.
  • Resección abdominoperineal: Esta es la extirpación del ano y el recto. Normalmente, algunos de los ganglios linfáticos de la pelvis y la ingle también se eliminan. Esta operación se realiza generalmente para tumores grandes, tumores que involucran el esfínter anal, tumores que rodean el ano y / o recto y tumores que vuelven después de la escisión local. Una resección AP significa que vivirás con una colostomía permanente.

De vez en cuando, la biopsia de ganglio linfático centinela puede ser ofrecida al mismo tiempo que la cirugía. Esto implica la inyección de una pequeña cantidad de líquido radiactivo y / o con tinte azul alrededor de la zona del melanoma durante la cirugía. Los ganglios linfáticos cercanos al melanoma se escanean para ver cuál ha tomado primero el líquido radiactivo y / o el tinte azul. El cirujano quita sólo el primer ganglio linfático dónde ha ido el líquido y / o el tinte radiactivo, de manera que se puede someter a un examen para comprobar si contiene células de melanoma.

Melanoma anorrectal

Si el ganglio centinela no contiene células de melanoma, es muy poco probable que los otros ganglios linfáticos en el área se hayan visto afectados por el melanoma y por lo general no se requiere ningún tratamiento adicional.

Radioterapia

Este tipo de tratamiento utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas, causando el menor daño posible a las células normales. En la radioterapia externa, un haz de radiación se dirige a la zona del tumor. El tratamiento normalmente se administra en dosis pequeñas (llamadas fracciones) durante unos pocos días o semanas.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos contra el cáncer (citotóxicos) para destruir las células cancerosas. Se puede administrar después de la cirugía como tratamiento adyuvante. También se puede dar si la cirugía no es posible o si el cáncer regresa. El medicamento de quimioterapia más común usado es la dacarbazina (también conocido como DTIC).

Terapias dirigidas

Con el fin de crecer y dividirse, las células del cáncer se "comunican"' con señales químicas. Las terapias dirigidas son medicamentos que interfieren con este proceso, por lo que afectan a la capacidad del cáncer para crecer.

Seguimiento

Después de terminar el tratamiento, tendrás que someterte a chequeos regulares y posiblemente exploraciones o radiografías. Probablemente seguirás teniendo estas pruebas durante varios años. Si tienes algún problema o si notas cualquier síntoma nuevo entre las citas programadas, tienes que llamar a tu médico tan pronto como sea posible.