Melanoma maligno con metástasis

¿Qué es el melanoma metastásico?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel. Cuando se extiende a otros lugares del cuerpo, se llama melanoma metastásico o avanzado. También se conoce como melanoma en estadio 4.

Melanoma maligno con metástasis

Aunque en la mayoría de los casos no se puede curar, los tratamientos y el apoyo pueden ayudarte a vivir más y mejor. Los médicos tienen nuevos tratamientos para el melanoma metastásico que han aumentado considerablemente las tasas de supervivencia. Además, los investigadores están trabajando para encontrar nuevos medicamentos que pueden hacer aún más.

Recuerda: Todavía tienes el control sobre las decisiones que tomes sobre tu tratamiento y tu vida. Es importante tener gente con quién puedas hablar acerca de tus planes, miedos y sentimientos. Así que busca apoyo y aprende acerca de tus opciones de tratamiento. Eso te ayudará a sacar el máximo partido de tu vida.

El melanoma frecuencia se extiende a:

  • Tejido bajo la piel.
  • Ganglios linfáticos.
  • Pulmones.
  • Cerebro.
  • Huesos.

También se puede propagar al bazo, tracto digestivo, corazón o las glándulas suprarrenales.

Causas

En la mayoría de los casos, el melanoma es causado por la exposición a la radiación ultravioleta (UV) del sol o en cabinas de bronceado. La radiación UV daña el ADN de células de la piel, por lo que éstas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que puedes desarrollar melanoma en partes de tu cuerpo que no están expuestas a la luz solar, como las palmas de las manos. Los investigadores creen que hay otros factores de riesgo involucrados, pero no están seguros de cuáles son exactamente.

Saben que eres más propenso a contraer melanoma si tienes:

  • Piel clara, junto con el pelo y ojos claros.
  • Muchos lunares normales o lunares irregulares.
  • Antecedentes familiares de melanoma.

Síntomas

Si el melanoma se ha propagado a otras áreas, es posible que tengas:

  • Bultos endurecidos bajo la piel.
  • Ganglios linfáticos inflamados o dolorosos.
  • Dificultad para respirar o una tos que no desaparece.
  • Inflamación del hígado (debajo de las costillas inferiores derechas) o pérdida del apetito.
  • Dolor en los huesos o, con menor frecuencia, roturas óseas.
  • Dolores de cabeza, convulsiones o debilidad o entumecimiento en los brazos o las piernas.
  • Pérdida de peso.
  • Fatiga.

Diagnóstico

Antes de someterte a cualquier prueba, tu médico querrá saber:

  • ¿Por qué has venido?.
  • ¿Qué has notado, y cuándo?.
  • ¿Cómo te sientes?.
  • ¿Has sido diagnosticado anteriormente con melanoma?.
  • ¿Qué tratamiento se utilizó?.
  • Alguien en tu familia ha tenido melanoma?.
  • ¿Alguna vez has hecho rayos UVA?.
  • ¿Cuántas veces has tenido una quemadura solar?.
  • ¿Utilizas protector solar? ¿Cuándo? ¿Qué SPF?.

Si nunca has sido diagnosticado con melanoma, selmédico te hará un examen de la piel. Si el médico cree que podrías tener cáncer de piel, necesitará una biopsia para confirmar su diagnóstico.

Los médicos suelen utilizar uno de los dos tipos de biopsias:

  • Biopsia por punción: Extrae una pieza circular de la piel.
  • Biopsia por escisión: Elimina todo el crecimiento.

El médico observará el crecimiento bajo un microscopio para ver el grosor. Por lo general, contra más grueso sea un tumor, más grave es el cáncer al que nos enfrentamos.

También puede hacerte un análisis de sangre y un examen de imágenes para ver si el melanoma se ha propagado a otras áreas. Existen diferentes tipos de pruebas de imagen:

  • Radiografía de tórax.
  • Tomografía computarizada. Esto le da al médico una imagen de lo que está sucediendo dentro de tu cuerpo.
  • MRI. Éste ayuda a mostrar el flujo sanguíneo y puede ayudar a localizar los crecimientos cancerosos.
  • PET scan. Esta prueba utiliza material radioactivo para buscar signos de cáncer.

El médico también lo examinará para ver si se amplían sus nódulos linfáticos. Los ganglios linfáticos son glándulas tamaño de un fríjol debajo de la piel en el cuello, las axilas y la ingle. El médico utilizará una aguja fina para extraer una muestra de células. Esto se llama una biopsia por aspiración con aguja fina.

El médico también puede hacer otro tipo de biopsia, un procedimiento llamado biopsia del ganglio centinela. En este procedimiento se eliminan los ganglios linfáticos con más probabilidades de tener células cancerosas.

En esta prueba, el médico inyecta un medio de contraste en la zona donde estaba el cáncer potencial. El tinte se propaga a los ganglios linfáticos cercanos, que se eliminan y se someten a pruebas. Si estos ganglios linfáticos, llamados ganglios centinelas, no tienen cáncer, entonces es probable que el cáncer no se haya diseminado.

Los resultados de estas pruebas ayudan al médico a determinar el estadio del cáncer y cuán extendido está. Tu médico podrá hablarte sobre el mejor plan de tratamiento una vez que conozca esa información.

Tratamiento

Aunque el melanoma metastásico no es fácil de tratar, hay opciones. La elección de lo que es correcto para dependerá de dónde y cómo de grande sea el cáncer, cómo estás de salud en general y cuáles son tus deseos. Como la mayoría de los casos de melanoma metastásico no se pueden curar, las metas del tratamiento son:

  • Reducir o detener el crecimiento del cáncer donde se ha extendido.
  • Detener la propagación del cáncer a otras áreas.
  • La comodidad del paciente.

El tratamiento para el melanoma metastásico solía ser principalmente la radiación y la quimioterapia. Ahora hay nuevos medicamentos disponibles que los estudios muestran que pueden funcionar mejor. El tratamiento puede incluir:

Cirugía

El médico puede extirpar los tumores o ganglios linfáticos. Aunque la cirugía por sí sola probablemente no curará el cáncer, puede ayudarte a vivir más tiempo y a experimentar menos síntomas. El médico probablemente también utilizará uno o más tratamientos.

Radiación y quimioterapia

Estos pueden ayudar a algunas personas, dependiendo del tamaño y la ubicación del cáncer.

Inmunoterapia

Estos medicamentos estimulan el sistema inmunológico por lo que puede atacar el cáncer. La inmunoterapia se puede administrar por vía intravenosa o con una inyección en dosis altas. Puede tener efectos secundarios graves, pero también puede reducir el tamaño de los melanomas metastásicos y ayudar a algunas personas a vivir más tiempo. Estos medicamentos incluyen:

  • El Interferón y la Interleucina-2: Estos medicamentos pueden ayudar a algunas personas a vivir más tiempo.
  • Yervoy (ipilimumab): Algunos estudios han demostrado que este nuevo fármaco puede ayudar a algunas personas con melanoma metastásico a vivir hasta 10 años. Pero el medicamento no funciona para todo el mundo, y puede tener serios e incluso potencialmente mortales efectos secundarios.
  • Keytruda (pembrolizumab): En los pacientes con melanoma avanzado que ya han sido tratados con Yervoy, la Keytruda puede ayudar en algunos pacientes. Se administra como una infusión intravenosa cada 3 semanas.
Melanoma maligno en estadio IV

Los investigadores están estudiando muchos otros medicamentos que estimulan el sistema inmunológico para combatir el melanoma. Debido a que el melanoma metastásico es tan difícil de tratar, es posible que desees preguntarle a tu médico acerca de tomar parte en un ensayo clínico utilizando un tratamiento que todavía está bajo investigación.

Terapia dirigida

Este tipo de tratamiento tiene como objetivo eliminar las células cancerosas sin matar a las células sanas. Pueden funcionar para las personas que tienen ciertos cambios en los genes. Debido a que estos tratamientos están dirigidos específicamente a los tumores, pueden causar menos efectos secundarios que la quimioterapia o la radiación.

Algunos medicamentos atacan un gen llamado BRAF. Aproximadamente la mitad de las personas que tienen melanoma tienen cambios en este gen, que ayuda a las células cancerosas a crecer. Si tienes un tumor con BRAF, estos fármacos pueden reducir su tamaño y extender tu vida. Ellos incluyen:

  • Mekinist (trametinib).
  • Tafinlar (dabrafenib).
  • Zelboraf (vemurafenib).

Pronóstico

Aunque el melanoma en estadio IV es difícil de tratar, cada caso es diferente, y algunas personas responden muy bien al tratamiento. Habla con tu médico acerca de todas tus opciones de tratamiento, y averigua todo lo que puedas sobre los estudios clínicos para ver si son adecuados parat ti.